martes, 31 de julio de 2012
Programa de Capacitación en el Área de Salud Mental: Hospital San Martín
CONVOCATORIA: Presentar Currículum Vitae al Servicio de Salud Mental de lunes a viernes de 8:00 a 12:00 hs. Pte. Perón 450-
Tel: 0343- 4234545 (int.: 242)
TIEMPO DE PRESENTACIÓN DE CV: Hasta el 07 de Agosto de 2012
lunes, 30 de julio de 2012
miércoles, 25 de julio de 2012
Una candidata no convencional
Miércoles, 25 de julio de 2012
Diana Sacayan es activista de los derechos trans. Será la primera postulación de esa población en la historia del partido. Estudió en la Universidad de las Madres y escribe en la revista El Teje. Desde el poder político intentan evitar la elección.
Diana Sacayan se postulará como candidata a defensora pese a los obstáculos que le ponen.
“Tenemos que organizarnos travestis, cartoneros, feministas,
bolivianos, ambientalistas, paraguayos y personas con VIH, porque la
lucha de los excluidos es una sola”, afirma la activista por los
derechos trans Diana Sacayan, que se postulará, por primera vez en la
historia de esa población, al cargo de defensora del Pueblo de La
Matanza. Su búsqueda, explica, es articular los procesos de
participación de todos esos sectores del partido más extenso y poblado
de la provincia para reforzar su voz y que impacten en las políticas
públicas. “Este es un rol estratégico para la inclusión que no puede
seguir ajeno a las organizaciones de la sociedad civil, que son las que
realmente conocen las problemáticas de los barrios.”
Sacayan se crió en una familia de trabajadores de Laferrere. En sus
37 años, sufrió la persecución policial, la violencia de género, la
pobreza y la prostitución. Estudió Educación Popular en la Universidad
de las Madres de Plaza de Mayo, trabaja en el equipo de diversidad
sexual del Instituto Nacional contra la Discriminación, la xenofobia y
el racismo (Inadi), a cargo de Pedro Mouratian, coordina el Movimiento
Antidiscriminatorio de Liberación (MAL) y es redactora de la revista El
Teje, primer medio hecho por y para personas trans.
“Haber vivido entre quince hermanos en un barrio de Laferrere con
un padre alcohólico y comiendo polenta con chicharrón como mucho
–explica la mujer nacida en Tucumán–; haber pasado por la exclusión
desde los 17 años, cuando asumí mi identidad y tuve que prostituirme por
más de doce años, me compromete mucho más a luchar por los excluidos.
Siempre, desde que empezábamos a luchar contra los códigos de faltas y
contravenciones, reglas anacrónicas por las que se nos detenía por ser
nosotras en la vía pública, hasta cuando militamos por la Ley de
Identidad de Género, lo hicimos entendiendo que la lucha por la igualdad
de género es también la lucha por la igualdad de clase.”
–Pero podría ser la primera defensora del Pueblo travesti.
–En algún momento, el enunciarme como travesti era un acto
político, ahora es un detalle, porque soy un ser humano antes que
travesti. Me levanto temprano como todos y tengo que salir a tomar el 86
que viene por la autopista para ir a trabajar. Nuestras organizaciones,
el Mal, Alit, Futuro Trans, Jóvenes por la Diversidad, entre otras,
somos muy críticas del activismo que sólo se dedica a pensar los
derechos de los gays, lesbianas y travestis. Tenemos que organizarnos
travestis, cartoneros, feministas, bolivianos, ambientalistas,
paraguayos, personas viviendo con VIH, pueblos originarios, los
defensores de los derechos de los niños. Porque, aunque es cierto que
hay luchas que necesitan de la especificidad en algún momento de la
militancia, hay cambios que vienen por otro lado. La lucha de los
excluidos contra la pobreza es una sola.
–¿Cómo puede trabajar la Defensoría del Pueblo con todos esos sectores?
–El contexto nos pide unidad. Y hay que articular los reclamos de
las organizaciones, que son las que realmente conocen las problemáticas
territoriales, desde la Defensoría. Eso hoy no existe. Por ejemplo, la
Defensoría de La Matanza jamás se expidió sobre el conflicto del relleno
sanitario que tiene la Ceamse en González Catán, que contamina las
capas freáticas con el acumulamiento de más de 30 metros de altura de
basura. Es un caso emblemático, que queda olvidado. El del defensor es
un rol estratégico para la consolidación de políticas públicas que no
puede seguir ajeno a las organizaciones de la sociedad civil. Entre
ellas, recibí el apoyo del Movimiento Octubre, 26 de Julio, Tierra
Fértil (que trabaja con niños con VIH), la Asociación Boliviana de
Laferrere, Jóvenes por la Diversidad y Vecinos Autoconvocados contra la
Ceamse de González Catán.
–¿Cuándo serán las elecciones?
–En octubre, pero corre el rumor de que se va a reformar una
ordenanza municipal para prolongar el tiempo del mandato de la actual
defensora del Pueblo, que está apoyada por el Ejecutivo local, al que le
conviene tenerla ahí porque no critica nada. Y es muy triste, porque
callan cuando justamente están ahí para denunciar y dar voz a los
vecinos donde no llegan las instituciones municipales. A diferencia de
lo que pasa quizás en la Capital Federal, la indiferencia de los medios
vuelve invisibles las protestas, como el vaciamiento de hospitales
municipales o la violencia y maltrato de policías y patovicas sobre
nuestros jóvenes. En ese sentido, no se puede pensar en una institución
como la Defensoría que no haga partícipe a las organizaciones de la
sociedad civil. Hay muchas situaciones injustas que se viven en La
Matanza. No puede ser que la gente tenga que seguir tomando agua
contaminada con potasio y arsénico de la Ceamse. Por eso,
estamos pensando en presentar un proyecto para que se modifique el
proceso de elección de los defensores, que podría ser por votación
directa o por un consejo consultivo.
Informe: Rocío Magnani.
Fuente: Página|12
Gestión de sistemas y servicios de salud
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lunes, 23 de julio de 2012
miércoles, 18 de julio de 2012
Ensayos 2012 - 1° Cuatrimestre
Estimados lectores y seguidores de nuestro blog "Somos Sujetos del Aprendizaje y de la Necesidad" www.psicologiasocialenlacomunidad.blogspot.com :
como todos los años queremos compartir (y debatir y enriquecer el campo
de la psicología social y de la salud mental en general) con Uds., la
producción de diversos Ensayos que han hecho estudiantes de la Carrera
de Licenciatura en Psicología de la UADER que cursan la asignatura Psicología Social con
nosotros en este 2012. A continuación se irán subiendo en este sitio del
blog los siguientes trabajos:
(Estos corresponden a la comisión de los martes de 17 a 19hs.)
1- "El Rol del Psicólogo en los tiempos de la negación del Sujeto"
3- "Amor y Vínculos"
4- "Ensayo en torno a un emergente social"
5- "La irracionalidad es insustituible"
4- "Ensayo en torno a un emergente social"
5- "La irracionalidad es insustituible"
(Ensayos de la comisión de los martes de 19 a 21hs)
1- "Ensayo de Psicología Social"
2- "Tomar distancia"
Saludos: Hugo García - Miguel Angel Frutos
lunes, 16 de julio de 2012
viernes, 13 de julio de 2012
jueves, 12 de julio de 2012
El saber curioso y el saber cruel
Tuve el privilegio de conocer personalmente en 2007 a Fernando y
tratar de aprovechar en algo al menos, su gran sabiduría. Como leal
discipulo de Pichon-Rivière, en sus conferencias y seminarios siempre lo
tenía presente como "su maestro". Pero Fernando no solo se quedó con
aquellas enseñanzas, sino que desarrolló un pensamiento propio e hizo
grandes aportes a la Salud Mental Popular en Argentina. Fué perito de
parte acompañando a las Abuelas de Plaza de Mayo en su lucha por
recuperar los nietos, acompañó en Neuquén ese hermoso proyecto de
inclusión social de la niñez que es "Barriletes en Bandada" y venía
trabajando comprometidamente con sus 80 y pico de años en el Gran Buenos
Aires por la promoción humana integral de los compañeros más
desposeidos y luchó siempre contra la "crueldad" desmitificándola en la
cotidianidad
de los argentinos. Fué un grande con todas las palabras... y entre otras
cosas nos enseñó a trabajar con una "herramienta de terapia social muy
operativa: EL MIENTRAS TANTO... que tomó de una Mujer Mapuche". Para mí en lo personal me sirve de guía en el trabajo con PERSONAS EN SITUACION DE CALLE que
comparto con un grupo de jóvenes que son testimonio vivo de que LA
LIBERACION ES POSIBLE.
Comparto con Uds este articulo de Pag. 12 sobre FERNANDO ULLOA. Saludos: Hugo García.
Jueves, 12 de julio de 2012
El legado conceptual de Fernando Ulloa se acrecienta con la reciente publicación de estos textos póstumos: en ellos relaciona la búsqueda del poder, en Nietzsche, con la de la felicidad, en Aristóteles; cita la fórmula desarrollada por una mujer mapuche; vuelve sobre el enigma de la crueldad y discierne dos formas muy distintas de saber. Todo, en el marco de “inscribir plenamente la salud mental en el campo de la cultura”.
Fernando Ulloa, psicoanalista (1924-2008).
Por Fernando Ulloa *
Nietzsche escribió: “El hombre no busca la felicidad, busca el
poder”. Curiosamente, la concepción del poder en la que se afirma el por
entonces joven filósofo traza una propuesta de felicidad, la de vencer
los obstáculos personales que impiden quererse a sí mismo. Por esos
tiempos en que afirmaba sus ideas sobre el poder, Nietzsche sufría por
una dama que no le otorgaba su amor; quizá fue por eso que llegó a negar
la felicidad como búsqueda humana. En acuerdo con esa propuesta, tiene
poder quien logra vencer los obstáculos personales que le impiden
quererse a sí mismo, un poder que no resulta opresivo ni para sí ni para
el otro. La palabra übermenschlich figuraba entre paréntesis en aquel
texto en su valor de adjetivo. En lengua alemana reenvía a un sujeto
humano sin faltas morales, con coraje y fuerzas para trascender a través
de los hechos (debo este conocimiento a Amalia Baumgart y su lengua
alemana);
quizá porque tales cualidades parecían sugerir aquellas del hombre
nuevo del futuro, esa palabra vino a designar al superhombre: ya el
joven filósofo había quedado atrás.
Lo que me importa señalar en la manera como Nietzsche aborda la
cuestión del poder es que su comentario, según lo entiendo, se refiere a
una voluntad de hacer y de trascender que no encuentro demasiado
alejada de mi propuesta en cuanto a la tensión dinámica hechura/hacedor
como motor social, con la fuerza suficiente para ser considerada
contrapoder, siempre en sentido de poder hacer en lo inmediato, más allá
de lo que habitualmente se conoce como la toma de poder, algo por lo
demás totalmente legítimo en política, cuando ésta acredita esa misma
legalidad, es decir, cuando apunta a una organización social democrática
que, además, sea cierta.
No descarto que la ilusión me traicione, pero todo esto es lo que
quiero significar cuando digo que ese operador actúa “con toda la mar
detrás”, valga esto por lo que en la numerosidad social se fue
produciendo en cada sujeto singular, y de hecho contextuado, pero
alineado en el mismo proyecto. Desde ahí podrá hacer intervenir el
contrapoder suficiente para operar “mientras tanto”. Tal vez al lector
le resulte extraño el entrecomillado de la expresión “mientras tanto”.
La consigno así porque proviene, en esta acepción, del comentario de un
sociólogo, investigador de la pobreza actual. El mismo quedó sorprendido
por el accionar de una mujer –si mal no recuerdo, de la etnia mapuche,
pero instalada lejos de su comunidad–, quien luego de terminadas sus
changas diarias, gracias a las cuales mantenía a sus hijos, se ocupaba
de trabajar para la villa miseria donde vivía. Era así que podía luchar
por obtener la colocación de
una canilla que acercara agua potable a su barrio, para evitar a sus
habitantes largos recorridos cargando baldes, o bien organizar a hombres
y mujeres, ella a la cabeza, para mejorar una calle de tierra, de modo
que el colectivo que entraba en la villa unas pocas cuadras no se
empantanara los días de lluvia. El sociólogo al que me refiero le
preguntó un día:
–Señora, ¿por qué hace usted todo este esfuerzo a favor de la comunidad?
La respuesta fue:
–Es para el mientras tanto.
–¿Mientras tanto qué? –inquirió él.
–Mientras tanto alguien del gobierno se acuerde de nosotros, por
eso me ocupo de que nos ocupemos todos. Si no, nos cansaríamos de
esperar sin que pasara nada.
Es posible que aquella mujer careciera, o tal vez no, de un
accionar político, pero no carecía de voluntad para asumir ese
contrapoder nietzscheano trascendiendo a través de lo que hacía. Dije
poco antes que la definición avanzada por Nietzsche acerca del poder no
desmiente la felicidad, que por otra parte él recusa como fin último,
diciendo que no reside allí la búsqueda del hombre, sino en la curiosa
vía por él planteada para acceder al poder: vencer los obstáculos que
nos impiden querernos. Muchos siglos antes Aristóteles ya se había
ocupado de la felicidad, aquella descartada por Nietzsche. Según
Aristóteles, la felicidad es el despliegue de todas las potencialidades
del alma –hoy diríamos de un sujeto– sin que aparezcan obstáculos. Como
quiera que sea, para definir el poder y la felicidad, ambos filósofos
recurren a la misma palabra: obstáculos; en el caso de Nietzsche, le
acuerda un sustento específico cuando
identifica a esos obstáculos como personales. Pronto arribé a la
siguiente conjetura: la crueldad como producción cultural a la vez
antitética y contemporánea de la ternura, desde los inicios de la
civilización –de la que formaron parte Aristóteles y, corridos los
siglos, Nietzsche–, reviste distintas categorías que personalmente me
resultan útiles para orientar mi investigación al respecto. Una de ellas
es la disposición universal hacia la crueldad, en grados y en ocasiones
distintas. Es así que pienso que los obstáculos personales por vencer a
los que aluden ambos no son ajenos a esa disposición a la crueldad
cuando ésta se ha activado también contra el propio sujeto, pues esto es
lo que señalan Nietzsche en cuanto al poder, y Aristóteles, en cuanto a
la felicidad.
Quizás aclare más lo anterior si establezco una diferencia entre lo
que llamaré el saber curioso y el saber cruel (y por serlo, saber
canalla). Empecemos por el segundo, ya que es mucho más elocuente su
recorrido. Puede tratarse de un saber cruel activado frente a lo
distinto, por ejemplo, una pauta cultural. Me importa enfatizar aquí,
explícitamente, que ese saber, respecto de esa pauta cultural distinta,
perturba algún saber establecido en un sujeto cruel, tal vez poniendo en
actividad aquello de la disposición universal. Ese saber perturbador
cobra, además, un valor de absoluto, algo realmente grotesco, de donde
se infiere que el saber cruel es, nada menos, saber ignorante. A partir
de allí, el saber cruel y quien lo sostiene procurará, en primer
término, discriminar al portador de esa pauta cultural distinta. Al
mismo tiempo, mostrará fastidio –que tal vez alcance el grado del odio–
frente a quien sostiene una cultura extraña o
un saber que niega lo que para el cruel es un canon establecido.
Finalmente, si las condiciones lo permiten, traducirá lo anterior en una
supresión, ya sea de la condición de prójimo, de ciudadano o bien
–extremo no tan infrecuente– de la vida.
El saber curioso también tiene sus vicisitudes frente a otro saber o
quizás otra cultura, en la medida en que puede suscitarse allí cierta
confusión, sobre todo si algo se presenta como radicalmente distinto.
Sin embargo, y a diferencia del saber cruel, no por eso se apaga su
intento de avanzar sobre lo ignorado. Ocurre que la curiosidad es motor
del saber, motor anulado o enajenado por la crueldad, al menos en su
forma epistémica. De no activarse ese motor, la tentación será
“colonizar” lo nuevo, imprimiendo en él aquellos puntos de concordancia
con el propio saber. Lo ejemplifica algo que seguramente les debe de
haber sucedido a muchos lectores. De hecho me sucedió a mí, cuando
tempranamente, aún novato, abordé por primera vez los textos de Freud.
Sólo en un segundo momento, una vez transcurrido cierto tiempo desde
aquella primera lectura, cuando volví sobre el texto, me sorprendió
reparar que había subrayado prevalentemente lo
que me era familiar, dejando afuera lo ignorado. Cuando por fin nos
atrevemos a no descartar lo nuevo propuesto a nuestro conocimiento, es
probable que recién entonces llegue a cobrar un valor atractivo y
exótico, fermentando lo existente fermentable. A un tiempo que se va
extendiendo lo nuevo, es probable que se acreciente un conocimiento
feliz, a la manera aristotélica, así como también nuestro poder en su
condición de poder hacer, según la propuesta de Nietzsche.
Esto evoca en mí lo afirmado por Derrida en cuanto a la resistencia
autoinmune del psicoanálisis, como obstáculo al abordaje de la crueldad
(sobre todo su valor de sustantivo que alude a lo cruento, a la
condición de sangre derramada). Algo que, por otra parte, me reenvió al
valor que cobra el término en el campo médico, donde designa básicamente
los factores autoagresivos. Los obstáculos que revisten esa condición
integran esa categoría de la crueldad que sitúo en términos de
disposición universal hacia la crueldad, presente en todo sujeto humano.
Usted, lector, yo y los vecinos. Esa disposición que supone la posible
connivencia frente al sufrimiento de los otros y suelo caracterizar como
lo cruel, bajo una forma neutralizada por el artículo que precede al
adjetivo, pero con latente presencia que a veces hace costumbre. Lo
cruel habita cualquier esquina de la ciudad, y sus múltiples variaciones
siempre remiten a la muerte. Cobra
una importancia mayor considerarlo así cuando se trabaja con sujetos en
quienes la indigencia determina una muerte ya instalada.
¿Será que aquellos obstáculos por vencer para el acceso a la
felicidad, como decía Aristóteles –o al poder, según lo afirmaba el
joven Nietzsche–, realmente se fundan en esa disposición universal hacia
la crueldad, ejercida en este caso contra uno mismo?
- - -
La crueldad como sociopatía, la vera crueldad, no se limita a la
tortura. Puede muy bien reportarse a un padre de familia arrasador, a un
sistema político, a la precariedad de determinadas condiciones de
trabajo como las que se dan, por ejemplo, en el gremio de la
construcción. Algunas de esas muchas formas están socialmente
encubiertas y procuran cierto provecho económico; se genera allí el
saber canalla, discriminador, propio del vero cruel, aquel que pretende
saber toda la verdad sobre la verdad y discrimina todo otro saber que no
coincida con el suyo. Esa discriminación excluye, odia y, cuando puede,
elimina; eliminación que a su vez reconoce diferentes grados: puede ir
desde matar con la indiferencia a un sujeto hasta desecharlo como
semejante por no pertenecer a una misma clase o, en una forma mayor,
negarle la condición humana, deshumanizarlo. Encontramos un ejemplo de
ello en el genocidio al que fueron sometidas las poblaciones
indígenas o las víctimas de la represión, consideradas con frecuencia
como cosas, aunque esto no siempre ocurra así, puesto que la víctima
también puede ser admirada. Pero ya estamos en otra cuestión.
La pretensión de impunidad y el saber canalla hacen imposible, en
sus formas mayores, que un sujeto de esta calaña se analice o acceda a
algún tipo de auxilio psicoterapéutico. En efecto, mal puede alguien que
rechaza toda ley aceptar las leyes del oficio. La primera de ellas, en
cuanto a la clínica, supone establecer cómo fueron los hechos para
después ir a buscar la verdad personal.
- - -
Durante veinte años, a partir de la década del setenta, cuando
comencé a trabajar la cuestión de la crueldad en forma muy directa, en
el campo de los derechos humanos, nunca se me ocurrió abordarla desde
una perspectiva conceptual, pero sí me ocupé –a la manera de un telón de
fondo– de profundizar la metapsicología de la ternura, algo que se
despejaba para mí desde el punto de vista de sostener la vida en un
accionar clínico sobre lo tanático. Varias circunstancias muy directas
mediaron para determinarme a abordar conceptualmente la cuestión de la
crueldad, tantas veces articulada a la pulsión de muerte en su versión
más acentuada.
El mismo Freud, que desde principios del siglo pasado y durante
años trabajó la pulsión de vida bajo sus diferentes formas, sólo en el
año veinte y no sin un considerable escándalo teórico, señaló la
importancia de la pulsión de muerte. Advirtió desde un principio lo que
podría llamarse una forma sutil de dicha pulsión, haciendo su trabajo
mancomunado a la vida. Pasaron varios años antes de que, principalmente
en sus trabajos culturales y sobre todo en El malestar en la cultura y
El porqué de la guerra, se ocupara con decisión –y a la vez marcado
pesimismo– del destino cultural de la humanidad, una y otra vez arrasada
por la pulsión de muerte en sus formas más acentuadas. En estos
trabajos, Freud tenía el firme propósito de oponerse a aceptar todo
aquello que negara o enmascarara los hechos y circunstancias que
pretendía investigar. Una doble y meritoria negativa que adquiere valor
de afirmación respecto de lo avanzado en
esos trabajos “culturales”, pese a que no les asignó valor
psicoanalítico alguno. Convengamos que tampoco eran el resultado de una
intervención clínica directa sobre el campo social, de ahí mi hipótesis
según la cual Freud se ocupó en ellos no tanto del valioso concepto de
malestar de la cultura como de las características propias de un
detenido malestar hecho cultura, es decir, escribió en clave de historia
acerca de una barbarie civilizadora.
Para los psicoanalistas que trabajamos clínica y directamente en la
numerosidad social, estos trabajos constituyen, una vez resignificados,
valiosas herramientas. Una de esas resignificaciones apunta a proponer
que la idea de malestar de la cultura es un valioso concepto, aunque
Freud desarrolló bajo ese título otro: el de malestar hecho cultura. El
malestar de la cultura puede comprenderse como una tensión dinámica dada
en cada sujeto integrante de una cultura, en la medida en que es a un
tiempo sofisticada “hechura” y “hacedor” de ella. Es hechura en tanto
posterga, demora parte de su libertad –y de ahí el malestar–,
comprometido con el bien común de su comunidad; esa demora de su propio
juego libre va construyendo en él (y por sumatoria también en la
comunidad) una ética de compromiso cultural. Esta renuncia que demora
parte de la propia libertad, legitima –lejos de todo delirio libertario–
su condición de protagónico
“hacedor” de esa cultura. No sitúo esta renuncia en términos de
sacrificio, sino de estructura, de hecho social, que posterga algo de
las propias pulsiones, tal como puede entenderse desde el psicoanálisis.
Una estructura de demora específica, donde incluyo el per-humor que
conjetura futuro. Si bien aún hoy todo esto es casi una utopía, lo
propongo como algo posible de trabajar.
El dramaturgo Harold Pinter, en 1958, dijo: “No hay grandes
diferencias entre realidad y ficción ni entre lo verdadero y lo falso.
Pero como ciudadano debo preguntarme: ¿qué es la verdad? y ¿qué es la
mentira?”.
En eso, al menos, me identifico con los sabios prefilosóficos, en
especial con uno de ellos, Tales de Mileto. Estos sabios tenían tres
características; una de ellas, la de ser ciudadanos que se interrogaban,
a la manera de Pinter, por la verdad y la mentira. Se oponían, en
consecuencia, a la mitología presentada épicamente. En este sentido,
también se los llamaba “los incrédulos”, tal vez porque defendían, a
ultranza, el pensamiento racional. Eran, además, hábiles artesanos para
componer ingenios que aliviasen los trabajos cotidianos; entre esas
cotidianidades, dado que se interesaban por la comunidad, seguramente
quedaban incluidos los conflictos surgidos entre las gentes. Si respecto
de aquellos sabios se trata de una presunción, en cuanto a mi quehacer
diré que ese interés forma parte de mi trabajo como analista en la
numerosidad social. Es quizá desde ahí que pretendo identificarme con
ellos, sin ser ni sabio ni filósofo.
Con el correr de los siglos y sus debates –siempre hubo sabios y
filósofos que fueron sus portavoces, aunque no con exclusividad–, las
presentaciones mitológicas fundaron místicas no necesariamente
religiosas. Al mismo tiempo, la épica se abrió a la poiética, madre de
todas las artes. Por supuesto, como efecto de esos debates y más allá de
la racionalidad, los sabios prefilosóficos fueron tocados también por
lo irracional. ¿Será a partir de allí que se fue abriendo la decisión de
encaminarse a la epistemología o a la filosofía? Es posible.
Al respecto de decisiones y sus consecuentes acciones, Hannah
Arendt decía que sólo se puede consignar de ellas la fecha en que se
tomaron. Sostenía, y acuerdo con su afirmación, que las acciones tienden
a seguir cualquier rumbo, no necesariamente el marcado por sus
objetivos. De lo anterior se deduce una definición de la política
–elemental pero válida–, presentada en los siguientes términos: política
es un accionar sobre las acciones. También vale para el accionar
clínico. Toda una cuestión ardua cuando se reconoce que cualquier
modalidad de salud –aunque privilegio aquella que designa y resume el
término de bienestar– tiene al menos dos vertientes: la clínica
(responsabilidad de los clínicos) y la política, de hecho
responsabilidad ciudadana, con lo cual vuelvo a insistir en que la salud
mental corresponde a todos los oficios. Sin duda, en este accionar
habrá que mantenerse atento para advertir cuándo las acciones
persisten en la condición errática que Arendt les atribuye, lo cual las
aleja de los objetivos establecidos, y cuándo ese alejamiento es un
indicio de que esos objetivos no son los pertinentes y corresponde
modificarlos. Agrego así a la definición básica avanzada una importante
complejidad. Esta requiere verdadero talento político y no sólo un
arbitrario talante en quienes se proponen conducir ese accionar.
Las anteriores consideraciones me permiten señalar que en este
intento de reconceptualizar la salud mental –desde la perspectiva del
psicoanálisis–, los mayores fracasos (debería decir los mayores
obstáculos) aparecen cuando se pasa de la movilización en sede clínica a
la movilización política, ya en el ámbito de la sociedad. Lo anterior
es necesario si se quiere inscribir plenamente la salud mental en el
campo de la cultura.
* Fragmentos de Salud ele-Mental. con toda la mar detrás, libro póstumo, de reciente aparición (ed. Del Zorzal).
martes, 10 de julio de 2012
COLECTA INVERNAL - JULIO 2012
El Voluntariado de “Casa Solidaria” quien se encuentra trabajando con la problemática “Situación de calle"; durante el transcurso del corriente mes, invita a la comunidad a participar colaborando en la recolección de:
Con el fin de llevar a cabo la actividad “Ropero Comunitario”.
Quienes estén interesados en ayudar se pueden comunicar a:
Facebook: Voluntariado Casa Solidaria
O bien acercarse a:
Dirección: Enrique Carbó 171 (Comunicándose con anterioridad a los siguientes teléfonos: 343 154742570 – 343 154050855)
¡GRACIAS POR COLABORAR!
- calzado
- frazadas
- ropa de abrigo, entre otros.
Con el fin de llevar a cabo la actividad “Ropero Comunitario”.
Quienes estén interesados en ayudar se pueden comunicar a:
Facebook: Voluntariado Casa Solidaria
O bien acercarse a:
Dirección: Enrique Carbó 171 (Comunicándose con anterioridad a los siguientes teléfonos: 343 154742570 – 343 154050855)
¡GRACIAS POR COLABORAR!
martes, 3 de julio de 2012
Proyecto de Ley del Operador en Psicología Social (con modificaciones de la reunión del 6 de junio)
Título Primero: Del ejercicio de la profesión
Artículo 1º: El ejercicio de la profesión de
Operador en Psicología Social, Operador Psicosocial o título equivalente de igual grado reconocido por el Consejo
General de Educación de la Provincia de Entre Ríos, quedará sujeto a las
disposiciones de la presente ley .
Artículo 2º: El Operador en
Psicología Social, Operador Psicosocial, para ejercer su profesión deberá matricularse en el Ministerio de Salud de la
Provincia de Entre Ríos, quién ejercerá el gobierno de la matricula.
Artículo
3º: Podrán matricularse y ejercer como Operador en Psicología Social, Operador
Psicosocial o título equivalente de igual grado reconocido, conforme a las incumbencias de sus títulos:
a)
Quienes posean título de Operador en Psicología
Social, Operador Psicosocial o título equivalente de igual grado otorgado por
el Ministerio de Educación, Deporte y Prevención de Adicciones.
b)
Quienes posean título de Operador en Psicología
Social, Operador Psicosocial o título equivalente de igual grado otorgado por
los Ministerios de Educación u organismos competentes en otras Provincias o a
nivel Nacional.
c)
Los que posean idéntico título o equivalente de
igual grado otorgado por entidades extranjeras, cuando este instrumento
se hallare debidamente revalidado en el país.
ARTICULO 4º: Los
Operadores en Psicología Social , Operadores Psicosociales, o título
equivalente de igual grado reconocido podrán desempeñarse en forma independiente o en relación
de dependencia en organizaciones, o dependencias oficiales o privadas.
Título Segundo: De la incumbencia del rol
ARTICULO
5º: El operador el Psicología Social, Operador Psicosocial o título equivalente
de igual grado reconocido, está facultado para:
a) Integrar equipos
interdisciplinarios y comunitarios.
b) Coordinar grupos operativos en ámbitos institucionales y comunitarios
c)
Detectar
situaciones de conflicto que impidan el normal desarrollo grupal.
ARTÍCULO 6º: A los efectos de esta Ley y dentro
de las facultades establecidas en el artículo anterior, se considera ejercicio
de la profesión de Operador en Psicología Social, Operador Psicosocial o título
equivalente de igual reconocido
específicamente a:
a) La intervención con el objetivo específico
de prevención y promoción de la salud de los sujetos, la calidad de vida y el
bienestar, fortaleciendo las posibilidades de acción conjunta de los sujetos
comprometidos de grupo, organización y
comunidad, en diferentes ámbitos, acompañando y sosteniendo los procesos de
cambio.
b) La intervención en las problemáticas vinculares y
comunicacionales en el campo de la interacción humana, dentro del grupo,
organización o comunidad, a través de técnicas que promuevan :
1. El
protagonismo en la asunción y adjudicación de roles dialécticos.
2. Modalidades
de comunicación que permitan la construcción de vínculos operativos.
3. La
emergencia de actitudes de crítica y de autocríticas de los sujetos
involucrados.
4. Modalidades
medianamente estables entre el sentir-pensar-hacer.
5. Sujetos
protagonistas en los procesos de cambios.
c) Elaboración, diseño, ejecución y evaluación de
proyectos de Operación Psicosocial, aquellos que tienen por objeto de
intervención las tramas vinculares en grupos, organizaciones sociales de la
sociedad civil y del Estado, Institucionales y Comunidades Urbanas o Rurales,
con el objeto de preservar, afianzar, o restablecer las condiciones concretas
de existencia saludables.
d) El diseño,
coordinación y participación en investigaciones en los ámbitos psicosocial,
grupal, socio dinámico, institucional y comunitario.
e) La coordinación, supervisión,
observación, docencia de grupos y talleres desde un enfoque
psico-social en organizaciones públicas o privadas dentro de los distintos
ámbitos.
f) Implementación
de la técnica de grupos operativos para la intervención en los distintos
ámbitos
g) Planificación, diseño y
ejecución de actividades lúdicas y creativas en función de objetivos
específicos en las áreas: familia, trabajo, tiempo libre, turismo, cultura,
adiciones, adultos, mujeres, jóvenes, adolescentes, discapacitados.
i) Conformar redes, integrar u organizar equipos
interdisciplinarios que tengan por objeto la operación psicosocial.
m)
Diseño e implementación de:
·
encuestas
·
entrevistas
·
informes Psicosociales
·
observación diagnóstica de grupos, instituciones y
organizaciones comunitarias.
n) La implementación desde el Esquema Conceptual,
Referencial y Operativo (ECRO) de la Psicología Social, de estrategias de
intervención que permitan abordar y elaborar integradoramente emergentes
psicosociales en instituciones del área social, educativa, sanitaria, laboral,
niñez y familia, carcelaria, tanto del ámbito público-estatal como privado.
ñ) La coordinación y acompañamiento en la tarea de
pensar a los grupos, equipos técnicos, organizaciones institucionales y
comunidades que tengan como objetivo la realización de una tarea en el
transcurso de un proceso de aprendizaje.
o) Intervenir en situaciones de emergencias
psicosociales, catástrofes ambientales, accidentes colectivos y en general en
situaciones de alta vulnerabilidad comunitaria, aportando contención
psicosocial-vincular, dispositivos
operativos, espacios y encuadres grupales de elaboración de la situación
traumática.
Título Tercero: De los Derechos Obligaciones y Prohibiciones
ARTÍCULO 7º: Los Operadores en Psicología Social
o quienes detenten título equivalente de igual grado reconocido,
matriculados podrán:
a) Certificar las prestaciones de servicios que
efectúen, así como también los informes y conclusiones de diagnósticos
psico-sociales que realicen en el campo de su intervención.
b) Solicitar
la participación o asesoramiento de otros profesionales cuando la
naturaleza del problema así lo requiera.
ARTÍCULO 8º: Quienes
ejerzan la profesión de Operador en Psicología Social, Operador
Psicosocial o título equivalente
de igual grado reconocido estarán obligados a:
c) Proteger a los grupos en los que realicen
intervenciones, asegurándoles que las pruebas y resultados que obtengan se utilizarán
de acuerdo a normas éticas y profesionales.
d) Intervenir en las situaciones sociales que
les sean requeridas por las autoridades públicas, en caso de emergencias.
a) Guardar el secreto profesional sobre
cualquier intervención que realice en cumplimiento de sus tareas
específicas, de acuerdo con principios constitucionales y éticos.
b) Fijar domicilio dentro del territorio de la
Provincia.
ARTÍCULO 9º: Los
Operadores en Psicología Social, Operadores Psicosociales o los que
detenten título equivalente de igual
reconocido que ejerzan la profesión tendrán prohibido:
a) Diagnosticar y realizar tratamientos de
cualquier tipo de patología, psíquica o mental.
b) Prescribir, administrar o sugerir
medicamentos, o cualquier otro método físico o químico destinado al tratamiento
de las dolencias antes mencionadas.
c)
Anunciar,
hacer anunciar o avalar actividad como Operador en Psicología Social o
título equivalente a través de datos inexactos que contravengan la normativa
respectiva y la ética.
ARTÍCULO 10º: De Forma.
FUNDAMENTOS
La
Psicología Social es la ciencia de las INTERACCIONES y del abordaje de LAS
TRAMAS VINCULARES al interior de grupos, organizaciones institucionales y
comunitarias, orientada a un cambio social planificado. Tiene como objeto
específico INDAGAR E INTERVENIR EN LA RELACION COMPLEJA ENTRE LA SUBJETIVIDAD Y
EL ORDEN HISTORICO-SOCIAL CONCRETO, LA RELACION DIALECTICA ENTRE EL MUNDO
INTERNO (COMO GRUPO INTERNO, COMO INTERNALIZACION DE VINCULOS EN LA HISTORIA DE
VIDA DEL SUJETO) Y EL MUNDO EXTERNO, LO VINCULAR-SOCIAL, LAS RELACIONES
INTERPERSONALES. Y CUENTA CON UN CUERPO TEORICO Y OPERATIVO DENOMINADO ECRO
para legitimar sus intervenciones disciplinares a cargo del psicólogo social,
operador en psicología social, operador psicosocial o titulo equivalente.
La
Psicología Social concibe al hombre como sujeto social, determinado por el
contexto de relaciones sociales y tramas vinculares en las que se desenvuelve
(sujeto productor y producido). En ese entramado de múltiples relaciones y
formas organizativas se desarrolla la vida de los sujetos. Su capacidad de
aprendizaje, su desarrollo dependerá de la posibilidad de
mantener una relación integradora con su realidad cotidiana. Esta propia
diversidad de formas organizativas y de procesos de comunicación que se dan en
las sociedades, plantean el surgimiento de múltiples conflictos y la necesidad
de respuesta a las situaciones de cambio que conlleven a los sujetos a una
adaptación activa a la realidad, ésta como sinónimo de salud. Así
los sujetos sociales en crisis precisan reconstruir su esquema
referencial (sus modelos de pensar, sentir y hacer en el mundo) y encontrar-producir
nuevos tejidos sociales que lo contengan, sostengan y posibiliten reencontrar
un proyecto de vida.
La
Psicología Social "no es una rama o un campo de aplicación de la
psicología y/o de la psicoterapia", sino que es una DISCIPLINA con objeto
propio y específico en el campo problemático de la Salud Mental. Cuenta además
con un cuerpo teórico-epistemológico y metodológico-técnico, que es el Esquema
Conceptual, Referencial y Operativo (ECRO) conque el operador en psicología
social, operador psicosocial o titulo equivalente hace sus abordajes
profesionales. Ello implica que en el ejercicio profesional de su rol tiene una
estrategia, una táctica, una técnica y una logística de intervención que le son
inherentes y que son los únicos entrenados académicamente y en la praxis para
utilizar la TECNICA Y EL ENCUADRE DE GRUPO OPERATIVO adaptado a los diversos
ámbitos de abordaje en su cotidianidad profesional..
La
Psicología Social como disciplina tiene múltiples antecedentes a nivel mundial,
regional y local, siendo SISTEMATIZADA COMO TAL POR EL PSIQUIATRA,
PSICOANALISTA Y PSICOLOGO SOCIAL ARGENTINO DR. ENRIQUE PICHON-RIVIERE EN LOS
AÑOS SESENTA Y SETENTA DEL SIGLO PASADO y que ha continuado desarrollándose los
últimos cuarenta años, contando a lo largo y a lo ancho del país, Latinoamérica
y Europa con innumerables centros académicos de enseñanza de la disciplina y un
vasto campo de practica profesional.
La
Psicología Social así planteada no es solo una DISCIPLINA, sino también un
MARCO TEORICO al que pueden recurrir como referencia otras profesiones y
disciplinas del campo de las ciencias humanas y particularmente del área de la
salud mental. De hecho existen psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales,
terapistas ocupacionales, etc., que utilizan este marco teórico-epistemológico
como referente.
Existen
en nuestra provincia dos escuelas de psicología social, una en la cuidad de
Paraná, Instituto de Estudios Psicosociales de Entre Ríos (IDEPER) con 30 años
de existencia en la comunidad y en Concordia la Escuela de Psicología Social
del Litoral , ambas con orientación pichoniana. Los títulos que otorgan estas
escuelas tienen carácter oficial por cuanto están respaldados por el Consejo
General de Educación como operador psicosocial de nivel terciario superior.
Existen
otras provincias que ya han regulado el rol como por ejemplo la provincia del
Chaco (ley 6353/2009) y Mendoza por ley 8077.
La
presente proyecto marca como fundamental que sea el Ministerio de Salud quien
ejerza el control de la matricula, dado que por los fundamentos expresados es
el ámbito de la salud el que define nuestra practica profesional.
En
los artículos 5° y siguientes, se establecen las incumbencias que hacen al
ejercicio de la profesión como así mismo los derechos, las obligaciones y
prohibiciones.
Por
todas las consideraciones expuestas, solicitamos a nuestros pares nos acompañen
en su aprobación.
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