miércoles, 15 de octubre de 2014

Adicciones: "Una mirada desde el enfoque sistémico"


Jornada «Locura y delito: el pensamiento de Michel Foucault»

Lunes 13 de Octubre de 2014 

Jornada Homenaje a 30 años de la muerte de Foucault. Será el jueves 16 de octubre de 2014 de 18:00 a 21:00 horas, en la Escuela Normal «José María Torres» en aula a confirmar.

Foucault

La idea que motiva esta iniciativa es la conmemoración de la muerte de Michel Foucault, intelectual de gran relevancia para problematizar el entrecruzamiento entre el campo «psi» y el campo jurídico penal.

La actividad está destinada a estudiantes y docentes de la FHAyCS, psicólogos, trabajadores sociales, abogados, y público en general.

PanelistasMg. Marisa Germain
Psicóloga, Magister en Salud Pública- Docente e Investigadora de la UNR

Dr. Máximo Sozzo
Abogado, Dr. en Sociología- Docente UNL

Esp. Alcira Marquez
Psicóloga, Especialista en Psicología Forense- Docente e Investigadora UADER y UNR

Actividad no arancelada. Se entregarán certificados de asistencia.

Organiza
Cátedra Práctica Profesional Supervisada Opción Jurídico Forense de la Licenciatura en Psicología FHAyCS UADER.

viernes, 10 de octubre de 2014

Pichon-Rivière como autor latinoamericano - Fernando A. Fabris


Salud mental no es sinónimo de encierro

Viernes, 10 de octubre de 2014

Página/12 tuvo acceso al informe nacional que el Ministerio de Salud presentará hoy, en el Día de la Salud Mental. Crecieron los centros abiertos en un 64 por ciento. Se redujeron en casi 20 por ciento las camas de neuropsiquiátricos públicos.


 
El informe sobre la salud mental señala la importancia de la revinculación y la contención social.

A cuatro años de la sanción de la Ley Nacional 26.657 de Salud Mental, hubo un crecimiento del 88 por ciento en el número de hospitales generales públicos que cuentan ahora con servicio de internación para pacientes de esa especialidad médica. Al mismo tiempo se redujo en un 19 por ciento el número de camas en los establecimientos neuropsiquiátricos públicos, de acuerdo con un relevamiento realizado por la Dirección Nacional de Salud Mental y Adicciones del Ministerio de Salud. El informe oficial destacó además el crecimiento, en un 64 por ciento, de los centros abiertos y comunitarios en las 18 provincias que enviaron sus informes para la encuesta realizada por la Dirección Nacional, que hizo un relevamiento de los avances que se produjeron entre 2012 y 2014. El informe se dio a conocer en coincidencia con la celebración, hoy, del Día Nacional y Mundial de la Salud Mental.
En el documento oficial, al que tuvo acceso Página/12, se dieron a conocer los números precisos de esos logros “en el camino hacia una salud mental inclusiva en lo social, plural en su abordaje y respetuosa de los derechos humanos. Los datos positivos son los siguientes:
- Los hospitales generales públicos que brindan servicios de salud mental con internación pasaron de 146 a 275.
- Las camas en los establecimientos monovalentes públicos de salud mental se redujeron de 2156 a 1815.
- Están funcionando 233 dispositivos intermedios, entre los que figuran casas de medio camino, residencias, centros de día, centros de rehabilitación psicosocial e infanto-juveniles y emprendimientos socioproductivos. En 2012 sólo existían 142.
Los datos relevados por el equipo de Epidemiología de la Dirección Nacional de Salud Mental, corresponden a las provincias de Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, La Pampa, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Luis, Santa Cruz, Santa Fe, Santiago del Estero, Tierra del Fuego y Tucumán. Hasta el momento, no aportaron sus informes la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias de Córdoba, Buenos Aires, Formosa, La Rioja, Río Negro y San Juan.
Matilde Massa, titular de la Dirección Nacional, sostuvo que los resultados del relevamiento “indican que la Argentina está encaminada hacia un cambio franco de paradigma en lo que hace a la protección y promoción de la salud mental de su población”. Luego de expresar su “alegría” por los avances y la necesidad de “renovar nuestros desafíos”, aseguró que el crecimiento de las internaciones en los hospitales generales públicos y de los dispositivos intermedios y comunitarios “hará efectivo además un objetivo central del Plan Nacional de Salud Mental: reducir la brecha en el acceso a las prestaciones, una situación que afecta a los sectores más vulnerables”.
Sobre la reducción de las camas en los neuropsiquiátricos públicos, el informe oficial afirma que eso “revela la eficacia de las acciones interjurisdiccionales” realizadas “para hacer efectivo el artículo 27” de la ley sancionada hace cuatro años, “que prohíbe la creación de nuevos manicomios, neuropsiquiátricos o instituciones similares, públicas o privadas” y que ordena su “sustitución definitiva” por dispositivos alternativos que eviten el encierro y el aislamiento de los pacientes.
Por aplicación de ese aspecto central de la norma vigente, en abril de este año “41 hospitales públicos”, en su mayoría monovalentes de salud mental, “dieron inicio a su proceso de adecuación institucional”. En el Encuentro Nacional Hacia una Argentina libre de Sistemas Manicomiales, organizado por la Dirección Nacional, 300 funcionarios, directivos y técnicos del sector “delinearon el modelo de atención con base comunitaria y de externación con inclusión social”.
Al mismo tiempo, los funcionarios de todo el país “se comprometieron al fortalecimiento de las redes de salud mental” en sus respectivas jurisdicciones. En esa reunión nacional, recordó ayer la Dirección Nacional, su titular puso énfasis “en la importancia de tomar conciencia que el cambio de paradigma lo hacemos entre todos”. Agregó que no se quiere que haya “personas con padecimiento mental en situación de calle, abandonadas y posteriormente devueltas a los llamados manicomios” porque “carecen del apoyo necesario para su efectiva inclusión social”. Ese compromiso debe ser “de todo el Estado y de cada ciudadano”.
En el marco del Plan Nacional de Salud Mental, la Dirección Nacional está desarrollando “un sistema de información para disponer de datos actualizados” y con esa herramienta lograr “el fortalecimiento de la epidemiología en salud mental y adicciones en las provincias”. Con ese fin se realizaron distintas actividades en 2013 y en el año en curso. En esas reuniones participaron expertos de 22 jurisdicciones nacionales. La idea central es encontrar la forma de “replicar el trabajo en conjunto a nivel nacional en las distintas jurisdicciones, lo que permitirá fortalecer el procesamiento y análisis de la información”.
En el informe oficial se afirma que a fin de año habrá finalizado la Séptima Capacitación sobre el Registro Nacional de Personas Internadas por Motivos de Salud Mental (Resam), “una herramienta cuya implementación es de carácter obligatoria en todos los centros de internación de salud mental y adicciones del ámbito público, privado y de la seguridad social”.
El registro permite conocer el número de personas internadas, condiciones de internación, caracterización sociodemográfica, situación judicial, social y familiar; a la vez que planifica acciones que orienten las políticas públicas.
Otro aspecto importante, señalado en el informe, son los avances en materia de prevención primaria de la salud. Son 101 los equipos de la Dirección Nacional que trabajan en 15 provincias y en la ciudad de Buenos Aires. Están integrados por 390 profesionales y trabajadores que en el primer semestre del año realizaron 14.368 atenciones individuales, 5799 atenciones grupales, 168 eventos culturales, 347 campañas de prevención en salud mental y adicciones, 38 foros de diversas temáticas, 269 actividades de comunicación para la promoción de los derechos que contempla la Ley de Salud Mental, entre otras acciones.
En total fueron 5572 actividades territoriales de un componente intersectorial y 1518 las que involucraron a organizaciones civiles. Además de usuarios y familiares, participaron sindicatos, cooperadoras escolares, entidades religiosas, clubes, asociaciones profesionales y organismos de derechos humanos.

Fuente: Página|12

miércoles, 8 de octubre de 2014

La construcción de la realidad

Miércoles, 08 de octubre de 2014

Después de presentar diferentes líneas de investigación sobre la construcción de la realidad que hacen los medios, Juan Pedro Gallardo asegura que tal acción no es unidireccional ni exclusivamente el producto de la actividad periodística, sino que es un proceso de producción, circulación y reconocimiento, en el que también intervienen las audiencias.

Por Juan Pedro Gallardo *
La sanción de la ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual (SCA) abrió la posibilidad de que el gran público pueda interiorizarse sobre debates que antes se debían exclusivamente al interior de los claustros académicos y en círculos políticos o empresariales muy cerrados.
Entre otras cuestiones, desnudó el hecho de que los discursos sociales tienen lugar en un escenario dinámico de disputa y de relaciones de poder, siendo las organizaciones de comunicación masiva uno de los espacios más destacados donde esa puja se desarrolla. Este importante rol y función que detentan los medios en las sociedades contemporáneas es objeto de numerosos estudios que los ubican de distinto modo en relación con el aporte que efectúan en la construcción social de la realidad.
Para algunas investigaciones, éstos tienden a construir una realidad aparente, ilusoria, a raíz de la manipulación y distorsión que ejercen sobre la realidad objetiva. Otras sostienen que los medios producen un simulacro de la realidad social; sin embargo, coinciden con la primera perspectiva en que la realidad transmitida es una construcción, producto de una actividad especializada, pero como algo exterior y autónomo a la práctica periodística.
Otros postulan la híper realización de la realidad social a partir de una referencia expresa a la sociosemiótica y la etnometodología: los medios son los que construyen la realidad social. Los acontecimientos son conocidos gracias a los medios y se construyen a través de su actividad discursiva. En nuestra sociedad serían los medios los que producen la realidad social.
Fuera del nivel de acuerdo que cada uno tenga con respecto a estas observaciones y dejando por sentado que existen otras líneas de análisis, resulta necesario señalar junto a autores como Miguel Rodrigo Alsina, ciertas cuestiones que deben ser tenidas en cuenta: la construcción social de la realidad por parte de los medios de comunicación no es unidireccional ni exclusivamente el producto de la actividad periodística, sino que es un proceso de producción, circulación y reconocimiento, donde la interacción de las audiencias o de los lectores con los mensajes transmitidos es vital para el consenso que la sociedad les otorga como soporte legítimo para la difusión de sentido sobre el mundo.
Esto último no implica dejar de resaltar el hecho de que la labor periodística tiene un rol significativo en el complejo engranaje de las organizaciones comunicacionales. También que tiene un reconocido e institucionalizado lugar al interior de las sociedades, basado centralmente en los contratos de lectura que los medios establecen con sus destinatarios. Estos contratos encuentran sus cimientos en comportamientos colectivos que se han ido forjando, a partir de la instalación del uso social de los medios de comunicación como las instancias que utilizan las personas para informarse de los acontecimientos de importancia pública, y por el constante esfuerzo que cotidianamente éstos realizan para autolegitimarse y reforzar esa representación social.
En el logro de tal objetivo, la información mediática que brindan debe ser considerada como real. Sin ese reconocimiento hay sanción. La recepción de una noticia interpretada como inverosímil, produce extrañeza y pérdida de confianza en el enunciatario. Es más, su falsedad o la simple sospecha de ella, puede hacer caer el estatus que presenta y puede llegar a romper el contrato al que se hiciera anteriormente referencia.
Por tal motivo, Rodrigo Alsina indica que en general la estrategia de los medios “consiste en construir un discurso que pueda ser creído. En razón de ello, “se hace aparecer en el discurso informativo las fuentes informativas que el periodista ha consultado, se utilizan comillas para recoger declaraciones literales, también se facilitan muchos datos sobre un acontecimiento de manera que no se pueda dudar de que es verdad”, se incluyen fotografías, imágenes en vivo o se recogen testimonios de los testigos presenciales de los hechos considerados noticiables.
En la consolidación de dicho contrato pesan tanto factores internos de la propia organización comunicacional como externos. Dentro de los primeros y a modo de ejemplo para el caso de la prensa, sobresalen el nombre del medio, el formato, la tipografía, el diseño en general y el diseño en particular de la portada, la ilustración, la diagramación, los destacados, las volantas, las metáforas utilizadas, las secciones, los suplementos y las agendas temáticas. En cambio, los segundos dan cuenta de que estamos frente a instituciones complejas sujetas a influencias e intereses de todo tipo: las innovaciones tecnológicas, la tasa de rentabilidad para el caso de los vaivenes del mercado infocomunicacional, la competitividad, las tradiciones culturales y las presiones de otros grupos empresarios, corporativos y políticos.
Estas son parte de las vicisitudes que empezaron a vislumbrarse con claridad, a partir de los debates aludidos.

* Licenciado en Ciencias de la Comunicación, UBA.

Fuente: Página|12