domingo, 3 de abril de 2016

Educar la mente sin educar el corazón no es educar en absoluto

08/09/2015


Las relaciones emocionales establecidas en la infancia conforman gran parte del futuro de una persona. Así, aunque tradicionalmente lo racional ha marcado la educación, las habilidades emocionales y sociales se hayan fuertemente vinculadas con las racionales.


Lo que alienta a educar el corazón es la idea de que si hoy nos ocupamos de las emociones, mañana reduciremos la incidencia de problemas derivados de emociones conflictivas. Estos problemas pueden ser simples y cotidianos o verdaderamente graves como la violencia, el suicidio o el consumo de drogas.
Digamos que a través de la educación emocional desarrollaremos un yo sano que determine la liberación y la madurez emocional, obteniendo la sensación de eficacia y de autorrealización.
Otra de las razones por las que debemos educar el corazón para poder desarrollar la mente es que la plasticidad neuronal propia de la infancia nos ayudará a moldear el desarrollo cerebral, fundamentando así el desarrollo de circuitos saludables.

La práctica hace al maestro

Lo que más nos importa es trabajar los momentos en los que nos atrapa una emoción, pues es entonces cuando podemos aprender a gestionarlas bien. O sea, que el aprendizaje es mayor a través de la práctica dado que las emociones son algo intangible o abstracto que puede resultar complicado entender sin tener algo con lo que experimentar.
Por ejemplo, los niños a los que se les reconocen las emociones negativas como la ira o el enfado aprenden a regularlas mejor y a afrontarlas con éxito. Sin embargo, tristemente, lo habitual es enfrentar las emociones de nuestros niños; es decir, que si ellos se enfadan, nosotros les castigamos o nos enfadamos con ellos como respuesta.
Esta reacción adulta hace que los niños saquen la conclusión de que no deben compartir ciertas emociones y, como consecuencia, acaben desconectándose de ellas. Esto no ocasiona que la emoción desaparezca en ese momento, sino que produce un entorpecimiento de la confianza entre el niño y sus cuidadores.

Educar el corazón, una grata tarea

Si bien el término educación emocional resulta muy atrayente, debemos tener cuidado a la hora de llevarla a cabo. Ni todo vale ni nada queda. O sea, que al igual que enseñamos con sumo cuidado a sumar y a restar, debemos implicarnos en instruir al corazón.
La idea es que el niño aprenda a identificar las señales que nos ofrecen nuestros sentimientos y las usen como base para tomar decisiones adecuadas al clima afectivo que se respira en el entorno.
Para esto, debemos transmitir un mensaje claro a los niñostodos los sentimientos están bien, son las conductas las que pueden estar mal. Es clave para el desarrollo emocional percatarse de que todo el mundo siente en alguna ocasión celos, avaricia, desilusión, etc. Sin embargo, lo importante es que se familiaricen con ello y aprendan a expresarlo de la manera adecuada.

Es decir, es muy importante que el niño comprenda que si en alguna ocasión se le ha castigado al expresar la ira, no hay sido por la emoción en sí sino por su conducta. Para ello podemos contarles historias en las que un niño haya sentido esa emoción y su manera de resolverlo, invitarles a que nos cuenten sus vivencias, a que nos hagan un dibujo o que escriban acerca de ello.Para lograrlo debemos preocuparnos por proporcionarles herramientas que les ayuden a llevarlo a la práctica. Esto es de suma importancia dado que hay muchosniños que temen sus sentimientos, ya que se sienten incapaces de separarlos de su conducta.
A partir de ello el niño tiene que aprender a calmarse antes de pensar y de actuar. Está bien que se enfade o sienta celos, pero tiene que reconocer que la activación que siente se deriva de la emoción (independientemente de cuál sea esta).
O sea, no se trata de decir a los niños que se calmen, sino de invitarles a comprender que ciertos estados emocionales son displacenteros para todos. Así, para controlar el comportamiento que deriva de su emoción tienen que comprender que deben tratar su entorno como quieren que su entorno les trate a ellos.
Cualquier estrategia que implique juegos, cuentos y dinámicas divertidas es adecuada para fomentar los principios que hemos comentado. En este sentido, les ayudaremos a desarrollar su capacidad de pensar y planificar de tal manera que puedan evitar situaciones complicadas y desarrollarse felizmente.
Ecoportal.net
La Mente es Maravillosa

Taller de Juegos Cooperativos para el Desarrollo Humano



El Sábado 16 de abril en el Centro Cultural La Hendija, jugamos cooperativamente.

La Asociación Civil Lucio Mansilla invita a un taller abierto a la comunidada de juegos cooperativos, con el objetivo de jugar con otros y no contra otros, de encontrarnos y aprender sobre una manera nueva, donde construimos confianza, nos conocemos y cooperamos jugando...

El taller propone hacer un recorrido vivencial , venite con ropa cómoda y con algo p ara compartir.

Cuándo?

Sábado 16 de abril

Para quienes?

Personas que coordine n espacios con otros y que tengan interés en esta propuesta que colabora al desarro humano de las personas.

Dónde?

Gualeguaychú 171, Paraná. Centro Cultural La Hendija


Horario?

De 9.30hs a 13hs



La propuesta es libre y gratuita con inscripción previa.


Invita Asociación Lucio Mansilla.

Incripciones: pamelavillarraza@hotmail.com

CAPACITACIÓN - Dispositivos de Salud en Contextos de Adversidad




El próximo sábado 9 de Abril a las 9.30 hs. recibimos en la Sala Comunitaria Lucía Zapata del Centro de Salud “Arturo Illia” (Paraná V) al musicoterapeuta Julián Presas que brindará una actividad de capacitación destinada a estudiantes, trabajadores sociales, educadores, psicólogos y aquellos que estén haciendo pie en instituciones o barrios de la ciudad.

Haremos una actividad de formación de 2 hs. de duración en la que buscamos pensar y abordar juntos prácticas comunitarias de salud que contribuyan a la transformación de viejos paradigmas. 

Estamos muy contentos de recibir a una persona inquieta con una trayectoria en diferentes espacios y situaciones de nuestro país y región. Julián Presas ha elaborado y coordinado proyectos de formación, intervención, entrenamiento e investigación vinculados a salud comunitaria, reinserción social de adolescentes, trabajo con inmigrantes, arte en la psicosis, contexto de adversidad, catástrofe, pueblos originarios (Aquí su CV: http://sonidoenescena.blogspot.com.ar/2009/04/julian-presas.html)

La actividad es libre y gratuita. Por razones de organización, requerimos inscripción previa: bibliotecabarriletera@gmail.com

SOBRE LA CAPACITACIÓN

Las prácticas comunitarias en Salud exigen que las estrategias a implementar comprendan una multiplicidad de actores e instituciones que las viejas categorizaciones que nos han formado no abarcaban.

El desafío es continuo y cada experiencia puntual, única e irrepetible. Lo cotidiano nos enfrenta al uso y adecuación de herramientas y la necesidad de hacer de la creatividad un pilar en el ejercicio.

Repensar el tiempo. Resignificar el espacio. Empoderar desde la participación ciudadana generando nexos institucionales entre Salud, Educación y Deporte. Usar espacios públicos. Abrir el juego a un paradigma de inclusión donde determinadas experiencias de atención grupal e individual sucedan en simultáneo con otros ámbitos.

Podemos hacer de nuestros lugares de trabajo, espacios de salud, en vez de recintos de enfermedad.

sábado, 2 de abril de 2016

LAS REDES SOCIALES SON LA TRAMPA DE LA MODERNIDAD INDIVIDUALISTA

01/11/2015

EL SOCIÓLOGO ZYGMUNT BAUMAN SOBRE POR QUÉ LAS REDES SOCIALES PODRÍAN SER EL NUEVO OPIO DEL PUEBLO

bauman

Un hombre de 90 años, lúcido, pesimista y quizás capaz de ver lo que nosotros no podemos notar dentro de la gran pecera digital, nos advierte sobre aspectos de ésta. Zygmunt Bauman es uno de los más feroces críticos de la modernidad y la sociedad de consumo, y en una reciente entrevista con El País hizo algunas apreciaciones sobre el desencanto que estamos viviendo ante las políticas neoliberales y la inundación tecnológica. El sociólogo polaco ha diagnosticado que la promesa neoliberal de que la riqueza de unos cuantos acabaría derramándose hacia otros estratos de la sociedad se ha revelado como una gran mentira, y la desigualdad sigue creciendo sobre esta promesa. Así se crea lo que llama "un precariado", una sociedad precaria que sufre a expensas de una minoría privilegiada. 
El desencanto está llegando a un punto crítico:
Lo que está pasando ahora, lo que podemos llamar la crisis de la democracia, es el colapso de la confianza. La creencia de que los líderes no sólo son corruptos o estúpidos, sino que son incapaces. Para actuar se necesita poder: ser capaz de hacer cosas; y se necesita política: la habilidad de decidir qué cosas tienen que hacerse. La cuestión es que ese matrimonio entre poder y política en manos del Estado-nación se ha terminado. El poder se ha globalizado pero las políticas son tan locales como antes. La política tiene las manos cortadas. La gente ya no cree en el sistema democrático porque no cumple sus promesas. Es lo que está poniendo de manifiesto, por ejemplo, la crisis de la migración. El fenómeno es global, pero actuamos en términos parroquianos. Las instituciones democráticas no fueron diseñadas para manejar situaciones de interdependencia. La crisis contemporánea de la democracia es una crisis de las instituciones democráticas.
Bauman considera que la visión que ha sido promovida es la de un individualismo rampante que produce un pérdida del sentido de comunidad, un "activismo de sofá" desvinculado de las acciones que realmente pueden hacer una diferencia. A esto contribuye el adormecimiento generalizado de los medios digitales, especialmente de las interacciones mediadas en redes sociales. Tal vez Internet no es un instrumento tan revolucionario como se pensaba:
La cuestión de la identidad ha sido transformada de algo que viene dado a una tarea: tú tienes que crear tu propia comunidad. Pero no se crea una comunidad, la tienes o no; lo que las redes sociales pueden crear es un sustituto. La diferencia entre la comunidad y la red es que tú perteneces a la comunidad pero la red te pertenece a ti. Puedes añadir amigos y puedes borrarlos, controlas a la gente con la que te relacionadas. La gente se siente un poco mejor porque la soledad es la gran amenaza en estos tiempos de individualización. Pero en las redes es tan fácil añadir amigos o borrarlos que no necesitas habilidades sociales. Estas las desarrollas cuando estás en la calle, o vas a tu centro de trabajo, y te encuentras con gente con la que tienes que tener una interacción razonable. Ahí tienes que enfrentarte a las dificultades, involucrarte en un diálogo. El papa Francisco, que es un gran hombre, al ser elegido dio su primera entrevista a Eugenio Scalfari, un periodista italiano que es un autoproclamado ateísta. Fue una señal: el diálogo real no es hablar con gente que piensa lo mismo que tú. Las redes sociales no enseñan a dialogar porque es tan fácil evitar la controversia… Mucha gente usa las redes sociales no para unir, no para ampliar sus horizontes, sino al contrario, para encerrarse en lo que llamo zonas de confort, donde el único sonido que oyen es el eco de su voz, donde lo único que ven son los reflejos de su propia cara. Las redes son muy útiles, dan servicios muy placenteros, pero son una trampa.
La clave parece estar en nuestra relación editada, comodificada con los otros en las redes sociales, lo cual no nos confronta con la realidad de la diferencia del mundo de las calles, podemos crear nuestro propio universo cerrado, inoculado, a salvo de tener que ver lo que no nos gusta de nosotros. Podemos controlar lo que vemos y lo que nos dicen desde nuestro sofá. Esto es evidentemente una ilusión; quizás estas plataformas digitales estén muy cercanas a un perfectomaia.

Fuente: Pijama Sur

domingo, 13 de marzo de 2016

La nueva escuela: maestros que enseñan y hacen reír

Domingo, 13 de marzo de 2016

Desafíos en Primaria. Docentes comprometidos, comprensivos y afectuosos, y procesos de aprendizajes más libres y prácticos. Del viejo esquema de aprender a leer y escribir, a la incorporación de tecnología y de la creatividad


Daniel Caraffini / De la Redacción de UNO

dcaraffini@uno.com.ar 


Lo que constituía un reducto único e inapelable, propietario único del saber y del conocimiento, es actualmente sometido a una necesaria revisión, reformulación y complementación ante los nuevos y complejos desafíos a afrontar.

El viejo paradigma de la escuela primaria que enseñaba a leer y escribir, sumar y restar, ya quedó atrás, por obra de una sociedad distinta, envuelta en una vorágine de cambios políticos, sociales, económicos, familiares, tecnológicos.

Enseñar sigue siendo la misión, aunque las metodologías, los modos, son los que entraron en crisis. 

Al mismo tiempo, se sumaron nuevas exigencias de una realidad social mucho más compleja, en la que los niños resultan vulnerables, y en un contexto en que abunda en el sistema educativo la deserción, la repitencia, el muy bajo nivel académico, la alarmante falta de comprensión de textos, entre otros, que se repiten o se agravan a medida que se escala en la trayectoria escolar de cada niño. 

Y si eso no fuese poco, proliferan inconvenientes producto de la falta de planificación o criterios desde el Estado. Ante el silencio del Consejo General de Educación, este año hubo chicos que no empezaron a tiempo las clases por concursos realizados recién cuando ya había arrancado el ciclo lectivo; fallas edilicias de vieja data sin ser atendidas; establecimientos afectados por el temporal de hace tres semanas… y la lista sigue. Ello es la peor cara de la inequidad e injusticia social hacia los niños. 

A la escuela, ahora se le adosan demandas como la incorporación –antes era la consolidación– de valores que provenían inicialmente desde cada familia; también la inclusión, la contención afectiva, la diversidad, hasta el uso de las nuevas tecnologías.
  • Gusto por aprender. La creatividad, el pensamiento crítico, claves para el crecimiento individual. Foto UNO/Juan Ignacio Pereira
  • Gusto por aprender. La creatividad, el pensamiento crítico, claves para el crecimiento individual. Foto UNO/Juan Ignacio Pereira
  • Gusto por aprender. La creatividad, el pensamiento crítico, claves para el crecimiento individual. Foto UNO/Juan Ignacio Pereira


Hay una necesidad social para que esté “a la altura de las nuevas circunstancias”. Y para ello vale tener presente las opiniones, testimonios y experiencias de chicos y maestros.

Entre tantas opiniones, impresiones, reflexiones y expectativas, durante charlas con chicos de distintos colegios, se destacó explícita e implícitamente la necesidad de comprensión, de afecto, de entendimiento que piden, resaltan y agradecen los niños, de sus maestros. El clima hostil, beligerante, que imprime y caracteriza nuestro actual andar diario, transforma ese pedido de los chicos, casi como un grito de auxilio. Comprensión y paciencia, virtudes poco presentes en nuestra comunidad. Eso surge a partir de los acotados testimonios recogidos: esa exaltación de características personales, por encima de requerimientos más estrictos sobre su rol docente al frente del aula.

Ello también transmite la mutación y cambio del perfil tradicional del docente, estricto, riguroso y recto, por alguien más confidencial, sentimental. A ello han apelado últimamente algunas teorías, que hablan de la necesidad de tener un fuerte vínculo afectivo para favorecer el desarrollo del proceso de aprendizaje. Hoy, se enhebra una confianza que permite hasta bromas por simpatías con equipos de fútbol.

“A mí me gustan cómo los maestros te enseñan, porque te explican varias veces las cosas”, opinó Cristian, un alumno de la escuela privada Nº 100 Santa Lucía.

Una compañera suya, Marthina, agregó: “Me gusta que los maestros te explican, porque te pueden explicar mil veces hasta que entiendas. No son como que te dicen una cosa y ya está”. “Te enseñan y te hacen reír”, destacó por su parte Constanza.

En otro sector de la ciudad, en una escuela pública, los gustos y pareceres de los chicos, no son tan distintos. Como ocurre en la Escuela Nº 6 Ernesto Bavio, donde confluyen niños de distintos barrios.

“De las maestras me gusta que te dan un buen ejemplo para seguir estudiando, te motivan para ser mejor cada día”, opinó Vera, alumna de 6º grado.

Agustín fue muy claro. Dijo que lo que le gusta de las maestras es “que son comprensivas, porque no gritan, no nos tratan mal”. “No te gritan ni nada por el estilo”, aportó Nicole. Y en esa misma línea de afectuosidad y cariño, Bárbara opinó que “son buenos, porque nos saludan, charlan, y nos enseñan”. Para leer, en pocas palabras, las reales demandas de nuestros niños. 

Después asoman otras exigencias para el sistema educativo. “Me gustaría que en lugar de carpetas, se puedan utilizar las tablets; yo uso mucha tecnología, tablets, celulares”, contó Ramiro.

“Me gustaría que haya más cosas para hacer artesanías o plásticas”, contó Mora; salas y laboratorios para la enseñanza práctica, para Cristian y Marthina; más talleres de ajedrez y de arte, fue el pedido de Vera, y más Educación Física, reclamó Carolina: “Me encanta la actividad física; hacemos vóley, handball, fútbol, y muchos otros deportes, pero me gustaría tener más tiempo y hacer más flexibilidad”.


Visión desde el frente

Para Silvia Belkis, maestra de la Santa Lucía, el desafío hoy en el nivel primario “es hacernos cargo desde lo emocional. Los chicos vienen con esta intención de querer expresar todos sus sentimientos, si bien esos sentimientos muchas veces no encuentran el camino o las soluciones. Entonces los adultos, y las familias cumplen un papel importante en esta función, los docentes tenemos que estar más atentos, porque a partir de ahí creemos que el vínculo con el alumno garantiza el aprendizaje y la capacidad de resolver situaciones diferentes”. 

En ese sentido, consideró que “de todos nosotros sacamos algo positivo, y a lo negativo, hay que re-trabajarlo y transformarlo en positivo, que eso es lo que más cuesta. Ése es el desafío que tenemos, y a partir de ahí se establece lo otro, automáticamente”, al evaluar que los niños “ vienen con cargas emocionales a veces muy negativas y lo transfieren en la escuela, que es el ámbito perfecto donde ellos se socializan con el otro”.

“Tengo que aprender a escuchar al otro, aprender a verlo como es, a respetarlo como es, que es lo que necesita la sociedad”, remarcó.

Por su parte, a criterio de Adriana del Prado, maestra de la Escuela Ernesto Bavio, el desafío “es motivarlos. Son los niños de la edad de la tecnología, de todo lo digital; entonces hay determinados contenidos que para ellos tienden a ser aburridos cuando no los tratamos de llevar por el lado de lo que ellos conocen y manejan. Los chicos nos han superado en ese sentido, de que todo es mucho más rápido incluso en las formas de las cosas que conoce, es muy rápida, y entonces es como que también olvidan mucho más rápido. Tenemos que tratar que esos aprendizajes para ellos sean significativos, buscar contenidos que nos acerquen más a ellos. Por ejemplo atraparlos desde la tecnología, desde lo visual, son niños muy visuales y por eso el período de atención de ellos es menor, prestan atención un rato. Pero también nuestro desafío es desarrollar la oralidad de ellos: el vocabulario es mucho más acotado, y escriben como escriben en la computadora, y hablan de la misma manera, y su vocabulario se ha reducido”.

La neurociencia y el pensamiento crítico

Para la rectora de la escuela Santa Lucía, Silvia Balcar, la Primaria debe trabajar para que “el conocimiento se apropie de cada niño, de un modo que no sea algo memorístico, sino apropiación y comprensión lectora. La neurociencia es lo que viene; se está descubriendo mucho sobre el cerebro, cómo funciona, que es importante en los niños. Y también el compromiso es forjar pensamiento crítico y reflexivo, que le queda para la vida, porque los aprendizajes deben servir para la vida”.

En ese sentido, retomando a especialistas, citó que a un niño de 3 años, cuando empieza a escolarizarse, “le ponemos tantas cosas que a veces dejamos de lado que sea creativo. La escuela tiene que ser impulsora de esa creatividad, que siga el cerebro desarrollando en ese sentido. Le damos tantas normas y estructuras, que son necesarias, pero también debemos complementar”.

Finalmente, remarcó la necesidad de las instituciones para brindar un aprendizaje para la vida, para un proyecto de vida, creando hábitos “porque la escuela forma en hábitos, y que son importantes”, y rescatando el gusto por aprender.

“Antes pasaba todo por la escuela y ahora pasa por el club, por la recreación; no es que está mal o bien, lo de ahora o lo de antes. Hay que buscar un equilibrio”.


Comprensión de textos 

La vicedirectora de la escuela Bavio Griselda Modenutti, apuntó a que los niños no solo transcurran de la mejor manera y con todos los conocimientos, sino que hagan un buen secundario y puedan luego ingresar a la facultad.

“La comprensión de textos es el tema que no puede faltar en la Primaria, así como situaciones problemáticas que son los que los ayudan a resolver situaciones de la vida diaria”, planteó, y retomó conceptos de la directora Patricia Rivero, en torno a los valores “y a todo lo que nos pasa como sociedad, por ejemplo la prevención del dengue. Es un tema actual que tratamos, porque no tenemos que olvidarnos que forma parte de la realidad, y por eso es importante abordarlo en las aulas”.

Sin embargo, hizo hincapié en el desafío de encantar y atrapar a los niños con las lecturas. “Depende de cada maestro, de su creatividad, para que ellos encanten a los niños con sus libros. Estuve en un grado, días atrás, y les pregunté si leían; y todos me respondieron que no. Entonces les dije que están equivocados y que todos leemos todo el tiempo: el nombre de una calle, en la despensa… Entonces les dije que nosotros además de leer eso, debemos incorporar al quehacer escolar a los comics o historietas, lo que a ellos les gusta.


Diversidad, pluralidad y convivencia

Para Patricia Rivero, rectora de la escuela Bavio, la Primaria afronta hoy el desafío de una mayor diversidad. “Sabemos que la escuela no escapa a los cambios que está sufriendo la sociedad, políticos, económicos, sociales, informáticos, desafíos que cuando nosotros iniciamos nuestra tarea docente no estaban, como la tecnología, la diversidad de familias”, planteó. Sin embargo, remarcó que el objetivo siempre de la escuela, su misión, es enseñar: “Ese es nuestro eje principal del que no nos debemos correr, pero sí trabajar en la pluralidad, porque tenemos muchos alumnos desintegrados, con familias que tuvieron cambios, papás sin empleo y en la escuela pública eso se observa aún más, con chicos en situación muy vulnerable y otros no”.

En ese sentido, amplió las misiones y estrategias en pos de “las bases fundamentales para una sociedad” que debe formarse en la familia y en la escuela, como “el respeto, la solidaridad, el saber compartir, el opinar diferente y respetar las opiniones diferentes”.

Asimismo, marcó énfasis en la lectura, como herramienta clave para la superación y crecimiento. “La comprensión tiene que ser trabajada y vemos que hay dificultades; eso nos lleva a reflexionar sobre nuestra práctica docente y a trazar nuevas estrategias”, como trabajar con la universidad, tender redes, o consolidar esa metodología de maratones de lecturas, que caracteriza a la Bavio.


Fuente: Uno Entre Ríos