viernes, 18 de abril de 2014

La UBA en barrios vulnerables

Viernes, 18 de abril de 2014

El Programa de Apoyo Escolar y Acompañamiento Educativo de la Universidad de Buenos Aires trabaja para ayudar a chicos y adolescentes de escuelas primarias y secundarias que estén en riesgo de repitencia o deserción.

El programa de apoyo tiene su zona de influencia en los barrios Cildáñez, Villa Fátima y Carrillo.

La Universidad de Buenos Aires (UBA) está convocando a voluntarios para participar del Programa de Apoyo Escolar y Acompañamiento Educativo, una iniciativa que apunta a brindar ayuda en distintas materias a chicos y adolescentes que concurren a escuelas de barrios vulnerables de la ciudad. “El único requisito que les pedimos a los voluntarios es que se comprometan a asistir una vez por semana a los centros durante todo el año”, dijo Gustavo Hofferlen, coordinador del programa.
El proyecto forma parte del Programa Integral de Acción Comunitaria en Barrios Vulnerables (Piacbv) y tiene su zona de influencia en el sur de la ciudad de Buenos Aires, en los barrios Cildáñez, Villa Fátima y Carrillo. “Esta zona está en riesgo pedagógico; es decir que hay jóvenes de 15 años y más que no terminan su escolaridad”, detalló Hofferlen. “En muchos casos estos niños son la primera generación de su familia que termina la escuela media”, agregó.
La tarea de los voluntarios consistirá en contener y asistir a alumnos de establecimientos primarios y secundarios que estén en riesgo de repitencia o abandono escolar, con el objetivo de que prosigan con su formación y mejoren su desempeño en las materias o contenidos que les planteen dificultades. Los postulantes participarán de cuatro encuentros de formación para interiorizarse en los ejes y abordajes del equipo y conocer a sus coordinadores, así como también para compartir las recomendaciones de miembros experimentados del programa. “Esta capacitación no consiste en contenidos –precisó Hofferlen–, sino que se busca capacitar a los voluntarios para no estigmatizar, entender la complejidad en la que se mueven estos chicos, intentar que todos tengan el mismo punto de partida para poder comenzar.”
El coordinador detalló que trabajan “con niños, niñas adolescentes y algunos adultos” y que “además del apoyo escolar realizamos talleres para complementar, como los talleres de lectura, de lectocomprensión y matemáticas. También tenemos otra serie de talleres para los chicos a los que les va bien en la escuela, pero recurren a los centros en busca de más, como son los talleres de radio y de arte, entre otros”. Además, como parte del programa se realizan salidas recreativas, por ejemplo al Planetario, al Museo Etnográfico y al Centro Cultural Rojas.
Los interesados en participar del equipo de voluntarios pueden postularse escribiendo al correo electrónico alfabetizacion@rec.uba.ar. O pueden requerir más información en:  www.facebook.com/ApoyoEscolaryAcompanamientoEducativo.
En caso de sumarse al programa, pueden elegir el barrio que les quede más cómodo para poder colaborar.

Fuente: Página|12

sábado, 12 de abril de 2014

Cine-debate en "Casa Solidaria para personas y familias en situación de calle"

 
Amigos y Compañeros:
Con el apoyo del Instituto Audiovisual de Entre Ríos y su dispositivo de cine movil, abrimos un nuevo espacio en Casa Solidaria:"Cine-debate" que tiene como objetivo, promover concientización,organización y esparcimiento de los compañeros "en situación de calle", posibilitando asimismo la integración comunitaria con el conjunto de la ciudadanía de Paraná. La idea es sostener este nuevo espacio una vez al mes, y evaluar posteriormente si ampliamos el mismo.
Comenzamos este Miercoles 16 de Abril a las 18hs. en nuestra casa, Carbó 171 (planta alta), con la película "DIAGNOSTICO ESPERANZA" (2013)cuya dirección es del joven poeta y cineasta villero Cesar Gonzalez (Camilo Blajaquis).
Los esperamos a Uds., para compartir este evento, que por supuesto es gratuito y pueden traer el mate si desean.
Les pedimos también que difundan esta invitación a todos sus contactos.
Un abrazo solidario: p/Equipo: Ernesto Varela Ormache y Hugo García

Mirarse al espejo

Sábado, 12 de abril de 2014 

Por Osvaldo Bayer

Un tema bien argentino: las villas de “emergencia” de acuerdo con el idioma oficial, o “miseria”, como las bautizó el idioma popular. Las villas “Miseria”, con mayúscula. Están pasando cosas que una democracia no puede aceptar. Aquí, en plena Ciudad “Autónoma” de Buenos Aires. Ha ocurrido un hecho que no puede ni debe silenciarse. Un suceso que llena de pena y hasta desesperación en todo ser con un mínimo de sentido de solidaridad social. Sucedió en el barrio San Martín de la Villa 31 de Retiro. Allí, Luis Alberto Ledesma Ruiz, de 29 años, murió pegado a un poste metálico que debía ser cambiado por uno de madera por el gobierno municipal de Mauricio Macri. En eso, la jueza Elena Liberatori había sido bien clara. Firmó dos medidas cautelares por las cuales el Gobierno de la Ciudad debía cambiar el tendido eléctrico en el que los postes de metal debían cambiarse por otros de madera, ya que se “encontraban amenazando el derecho a la vida” de los vecinos del barrio mencionado. Pero las obras del tendido eléctrico, que habían comenzado a fines del pasado año, se interrumpieron en el verano. Algo increíble, que no encuentra explicación. El cambio de postes nunca se inició y el Gobierno de la Ciudad informó que esa tarea no se hacía “porque no se consideraba necesario”, más allá del fallo que obligaba al gobierno comunal. El fallo de junio del año pasado, expediente No. A 277-201310, “Bravo Francia, José Manuel y otros C/GCBA s/amparo” dice que “resulta elocuente ordenar expresamente la confección de un plan de obras para disminuir el riesgo eléctrico en el barrio San Martín realizando las reparaciones urgentes que resulten necesarias. En particular realizar en forma urgente el recambio de los postes metálicos por postes de madera y provisión de alumbrado público básico”.
La muerte de Luis Alberto Ledesma Ruiz, electrocutado, fue denunciada de inmediato por los vecinos a la defensora Cecilia González de los Santos, quien llevó a cabo la presentación judicial. La investigación fue iniciada por la Fiscalía Nacional en lo Criminal Nº 4. El 4 de abril pasado, la Agrupación de la Villa 31 Los Invisibles se presentó ante la Fiscalía por la falta de cumplimiento del deber por las autoridades de la Ciudad acompañando copias de los fallos de la Justicia. Dice el escrito: “Los Invisibles afirmamos que la soberbia de las autoridades, su falta de respeto hacia los derechos de los sectores populares y del cumplimiento de obligaciones republicanas hacen responsables a los funcionarios macristas que debían cumplir la orden de la jueza”. Y agregaban: “En estos tiempos en que los medios estigmatizan a los pibes de nuestros barrios, nos preguntamos: ¿Es justo que nuestros vecinos jóvenes mueran electrocutados, pegados a los postes de luz? ¿Es justo que nadie se indigne porque un gobierno municipal no cumpla un fallo de la Justicia y provoque así una muerte? ¿No importan nuestras muertes, la de los pibes pobres, por desidia de las autoridades locales? Exigimos que el Gobierno de la Ciudad asuma la responsabilidad civil y penal por el caso de nuestro vecino Luis Alberto y el urgente cumplimiento del fallo judicial para evitar más muertes invisibles”.
Otro hecho que sirve de referencia a este más que injusto episodio: el incendio de la ex Villa Cartón, acaecido el 8 de febrero del 2007. Debajo de la autopista 7, a la altura de Avenida Roca y Lacarra. Allí vivían 468 familias, la mayoría de ellas perdió sus viviendas a raíz del material inflamable con que fueron construidas. El incendio fue intencional. Ya antes, los pobladores habían denunciado que en numerosas ocasiones desconocidos arrojaban madejas de lana encendidas. Esto ponía de relieve la constante estigmatización del asentamiento cuando era notoria la crisis habitacional que existe en la Capital.
A partir de semejante injusticia se inició el interminable trajín de las familias para encontrar una vivienda. Y como siempre ocurre, las que tenían más hijos y ancianos aceptaron ser llevados en forma temporal al Parque Roca. Ante esta realidad, la Legislatura también tomó parte para tratar de solucionar este grave problema. Así es que dictó la ley 1987 modificada por la ley 2271. En la misma se garantizaba viviendas a todas las familias de la ex Villa Cartón. Con la esperanza de que se aplicara dicha ley, esas familias se refugiaron en el Centro de Evacuados. Allí sufrieron hacinamiento y contaminación, sin tener acceso a servicios básicos. Esto provocó la muerte de un bebé de cuatro meses, a más de otros problemas graves. Fue entonces que el juez Gallardo dictaminó el inmediato desalojo del Centro de Evacuados. Además, se les dio a las familias un subsidio habitacional hasta que se les otorgara una vivienda.
Pero sólo el 15/7/2010 y el 14/10/2011 se les entregaron viviendas en el complejo habitacional construido en Castañares y General Paz. Pero se dejó afuera a 192 familias, las cuales siguen a la espera y viven como pueden. El problema empeoró porque ese complejo de Castañares y General Paz tiene que ser compartido con las familias que deben ser reubicadas de la Cuenca del Riachuelo por una disposición de la Corte Suprema. Esto demuestra el déficit habitacional que ha crecido durante el gobierno de Macri, gestión en la cual hubo una casi nula construcción de viviendas.
Realidades porteñas. Es necesario decir basta y comenzar a solucionar este problema demasiado humano.
Acerca de la realidad e historia de nuestras villas de extrema pobreza, el escritor Demián Konfino –hombre de esas villas que ha estudiado como ninguno su historia y su gente– acaba de escribir un libro esclarecedor en todo sentido: Patria Villera. Es la historia de Teófilo Tapia, el habitante más viejo de la Villa 31. Allí está la realidad: sus trabajos desde el comienzo, sus luchas, sus sueños, su solidaridad y la realidad actual. Un libro para que leamos los argentinos y nos miremos al espejo.

jueves, 10 de abril de 2014

La Villa 31, con voz e imagen propias

Jueves, 10 de abril de 2014 

Funciona desde hace cuatro años con la idea de ofrecer a los habitantes una mirada “sin los preconceptos de los que vienen de afuera a estigmatizar y discriminar”. Es el primer canal comunitario de la ciudad en recibir el permiso.

Cañaveral y Guevara, fundadores de Urbana TeVé, con Sabbatella y el director del canal, Milcíades Peña.

Por Carlos Rodríguez

Siempre se habla, en abstracto, sobre “el milagro de la televisión”. En la Villa 31 de Retiro, gracias al esfuerzo de un puñado de hombres y mujeres, con el apoyo de los vecinos y la invocación al cura Carlos Mugica, el milagro es una realidad palpable, en vivo y en directo, que se llama Urbana TeVé, un canal de televisión que llega las 24 horas, por aire y por un sistema de cable local, a cada uno de los hogares de un barrio castigado y estigmatizado por los noticieros de la TV comercial. Desde ayer, Urbana TeVé se convirtió en el primero de los siete canales comunitarios, sin fines de lucro, que funcionan en la ciudad de Buenos Aires, que recibió el permiso otorgado por la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), de manos del titular del organismo, Martín Sabbatella. “Es una satisfacción enorme otorgar este permiso a una radio que representa a un barrio emblemático en la lucha por la vivienda y a un grupo de personas que transforman el discurso televisivo para darle a la comunicación popular un anclaje social y territorial profundo.”
“Esto que hoy hacemos es apenas una muestra de lo que pretendemos hacer con la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audivisual en todos los rincones de la patria”, subrayó Sabbatella. El acto se hizo en el segundo piso de un edificio de cuatro, en la Villa 31. Allí está el estudio principal de Urbana TeVé, que tiene sus antenas en la terraza, a la que se llega por una escalera caracol.
Juan Cruz Guevara es un salteño de 58 años que se vino a Buenos Aires siendo adolescente. Primero quiso hacer la carrera militar en la Armada, luego renunció y se hizo chapista. En 1983 fue uno de los vecinos que reconstruyeron la Villa 31, diezmada por la dictadura militar. Hace cuatro años fue quien le dio impulso a la idea de una emisora de TV propia “para mirarnos y conocernos mejor a partir de una forma de comunicación que no discrimina”.
El director de la emisora es el ex legislador porteño Milcíades Peña, quien sostuvo que “el objetivo de Urbana TeVé está ligado desde su creación a la lucha por la urbanización del barrio –de allí su nombre– y a la definitiva tenencia de las tierras por parte de los que viven en la Villa 31”. Otro de los responsables es el arquitecto Gustavo Alberto Cañaveral, quien tuvo una activa participación en el proyecto de urbanización que fue aprobado por la Legislatura en 2009 y que “sólo se ha aplicado en parte, por la oposición del gobierno de Mauricio Macri al plan integral que fue votado por unanimidad”. Otros dos integrantes clave en la creación de la radio, que ya lleva cuatro años en el aire, son Nelly Aguirre, la esposa correntina de Guevara, y un simpático personaje que sólo se identificó como Raúl “El Pollo”.
Sabbatella resaltó que la ley de medios “es fruto de treinta años de debate y hoy puede aplicarse gracias a la etapa que se abrió a partir de 2003 con la asunción del presidente Néstor Kirchner y que continuó con Cristina”. El funcionario resaltó, en un reportaje que le hizo Peña para uno de los programas del canal villero, que “la importancia de que la TV esté acá en la villa es que brinda la posibilidad de tener su propia voz, su propia mirada, los sectores que no se han podido expresar a través de los medios monopólicos, que se niegan a abrir el juego de la democratización de los medios de comunicación audiovisuales”.
Al explicar el lenguaje que enarbola Urbana TeVé, Canal 5 Comunitario, Milcíades Peña recalcó que pretenden “mirar al barrio y a su gente sin los preconceptos de los que vienen de afuera, en algunos casos para discriminar y estigmatizar a los que viven acá o de los que, por el contrario, despliegan una mirada piadosa que tampoco es lo que queremos. Acá son los vecinos los que se han ido apropiando, en estos años, de la conducción de la radio y en eso tenemos que seguir avanzando”.
Peña sostuvo que los vecinos se han ido acercando a la radio día a día, “porque cuando empezamos no comprendían todavía la importancia de tener una voz propia”. Recordó, como anécdota, que hace cuatro años, cuando se hizo una elección para elegir a los delegados del barrio “citamos a todos los candidatos para que les hablaran a los vecinos a través de nuestra televisión. El primero que vino estaba algo temeroso, pero la repercusión interna que tuvo ese reportaje hizo que todos los postulantes vinieran al estudio. Lo que había empezado a las dos de la tarde como un ensayo terminó con el último de los candidatos cerca de la medianoche. Y eso fue porque en el barrio no se hablaba de otra cosa”.
El arquitecto Cañaveral contó, a su vez, que los camarógrafos de Urbana TeVé filmaron completas las discusiones que se dieron en la Legislatura, cuando se analizó la ley para urbanizar el barrio”. Una vez reunido el material, la decisión de los responsables del Canal 5 fue “pasar todas las discusiones, en crudo, sin editar, para que los vecinos pudieran escuchar todo: las posiciones contrarias, las peleas, las puteadas, todo, para que cada uno pudiera sacar sus propias conclusiones, sin manipulación alguna”. Juan Cruz Guevara, el salteño del valle de Quijano que tuvo la idea de “hacer la radio”, hace treinta años que está en la Villa 31, con su mujer y sus tres hijos. Aprendió el oficio de chapista y hasta llegó a tener su propio taller. Llegó al barrio cuando era un basural al que “limpiamos y acomodamos entre todos”. Vivió cuatro meses en carpa, cuidando el lugar donde vive con su familia. La idea de la televisión surgió primero con un pedido a Cablevisión para que sus servicios llegaran a la villa. Ante el fracaso, ellos lograron armar una cabecera para la transmisión local y ahora, por el éxito obtenido, están trabajando para armar una cooperativa. Guevara es ahora camarógrafo y productor de programas culturales. El emblema de Urbana TeVé es un conjunto de rectángulos con forma de edificios, como en la villa, y que tienen los multicolores de la bandera latinoamericana. En la 31, la mayoría son argentinos, pero los programas están dirigidos “a todas las comunidades, sin distinción y sin discriminación alguna”.

Fuente: Página|12